Abogados extradición Canadá

El Tratado de Extradición entre España y Canadá se firmó en Madrid el día 31 de mayo de 1989.

La finalidad del Tratado reside en la necesidad de regular la entrega de un ciudadano, ya sea para ser juzgado o para el cumplimiento de una condena en el Estado requirente. El Tratado de Extradición entre España y Canadá se compone de un total de 23 artículos, donde se recogen, entre otros asuntos, los requisitos que se han de cumplir para que se proceda a la entrega de la persona solicitada.

Como punto de partida, se establece que en caso de que se solicite la entrega de una persona para ser enjuiciada, será requisito que el delito en cuestión lleve aparejada una pena privativa de libertad cuya duración máxima sea de al menos un año. Cuando la solicitud de extradición se refiera a una persona condenada, a la que se busca para hacer efectiva el cumplimiento de la misma, solo se concederá la extradición si le quedan por cumplir, por lo menos, seis meses de la pena.

Ahora bien, ante una solicitud de extradición hay que analizar si la misma cumple con los requisitos legalmente establecidos. En este sentido, el Tratado regula en los artículos 3 y 4, las causas de denegación obligatoria de extradición y las causas de denegación facultativa de extradición.

¿Cuándo no se concederá la extradición?

Cuando concurran alguna de las siguientes circunstancias:

  1. Si el delito por el que se solicita la extradición es considerado por el Estado requerido como un delito político.

En el propio apartado se enumera cuándo no se considerarán delitos políticos, como por ejemplo cuando se trate de un delito que entrañe secuestro, toma de rehenes o cualquier otra forma de detención ilegal.

  1. Si la infracción por la que se solicita la extradición constituye delito en la legislación militar pero no es delito en la legislación penal ordinaria de los Estados Contratantes.
  2. Si en el Estado requerido se ha dictado sentencia definitiva respecto del delito por el cual se pide la extracción de la persona.
  3. Si la acción penal o la pena por el delito a que se refiere la solicitud de extradición hubiere prescrito o se hubiere extinguido por cualquier otra causa de acuerdo con la ley del Estado requerido.

¿Cuándo podrá denegarse la extradición?

Podrá denegarse la extradición cuando se dé cualquiera de las siguientes circunstancias:

  1. Si la persona cuya extradición se pide es nacional del Estado requerido.
  2. Si el Estado requerido considera que, por razones de salud o de edad, la extradición será incompatible con consideraciones humanitarias.
  3. Si la persona reclamada está sujeta a procedimiento en el Estado requerido por el delito por el cual se solicita la extradición, o si las autoridades competentes del Estado requerido han decidido, de acuerdo con sus leyes, no iniciar procedimiento o desistir del mismo.
  4. Si la persona reclamada hubiese sido condenada en rebeldía y el Estado requirente no diese garantías suficientes de que podrá utilizar los recursos legales pertinentes.
  5. Si el delito hubiese sido cometido fuera del territorio del Estado requirente y las leyes del Estado requerido no previeren la misma competencia en circunstancias similares.
  6. Si la persona reclamada hubiere sido absuelta o condenada definitivamente en un tercer Estado por un hecho que constituya el mismo delito que por el que se solicita la extradición.

En el caso de que el hecho que motiva la solicitud de extradición tuviese aparejado la pena capital por la ley del Estado requirente, y, dicha pena no se halle en la legislación del Estado requerido, podrá no concederse la extradición si el Estado requirente no da las garantías suficientes de que la pena capital no será ejecutada.

Las solicitudes de extradición normalmente serán transmitidas por vía diplomática, no obstante ello no excluye la transmisión directa de solicitudes y documentos entre los Ministerios de Justicia de los Estados Contratantes, enviándose una copia de la solicitud por vía diplomática.

Resulta imprescindible analizar la documentación que acompaña a las solicitudes, en tanto que en la práctica puede suponer la denegación de la extradición. Además, en todos aquellos casos en los que se considere que los datos aportados en apoyo a la solicitud de extradición no son suficientes para que se cumplan los requisitos establecidos en el Tratado, dicho Estado podrá solicitar que se aporten datos adicionales.

A pesar de que la solicitud pueda estar incompleta y no cumpla con los requisitos establecidos, se podrá conceder la extradición si la persona cuya extradición se solicita da su consentimiento.

Por último, tiene gran relevancia el principio de especialidad, en tanto que impone que la persona entregada no podrá ser perseguida, sentenciada, ni sometida a ninguna otra restricción de su libertad personal, por cualesquiera actos u omisiones anteriores a la entrega de los que hubieran motivado la extradición, excepto:

  • Cuando el Estado requerido consintiere en ello.
  • Cuando la persona entregada, habiendo tenido la posibilidad de abandonar el territorio del Estado requirente, no lo hubiera hecho así dentro de los cuarenta y cinco días siguientes a su excarcelación definitiva o hubiere regresado a dicho territorio después de haberlo abandonado.